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Olivares 1

Unidos por la misma pasión

LOS OLIVARES Y FUNDACIÓN

Martín, Emmanuel y Lautaro Olivares, son tres hermanos que visten la camiseta de Fadep en Divisiones inferiores. Cuentan cómo se vive en casa los fines de semana de partidos y el sueño deportivo que comparten. Sin dudas que es una familia muy especial que respira fútbol.

En época de competencia, cada sábado o domingo, es muy especial para la familia Olivares. Todos van y vienen de un lado al otro porque hay que tener las cosas en condiciones. Mientras mamá Yésica y papá Claudio deben ordenar los horarios para empezar la recorrida y no perderse los  partidos de sus hijos.

Y la tarea no es sencilla, porque son tres los que visten la camiseta de Fundación Amigos por el Deporte. Martín es volante-también lo hace de central- en Cuarta División, Emmanuel es un jugador polifuncional en Sexta y Lautaro, el más chico, también cumple varias posiciones en Novena.

Martín juega en Cuarta División y es el más grande de los varones.

Sin dudas que en la casa de los Olivares se respira fútbol. Y siempre unidos por la misma pasión, la que sienten por los colores de Fadep.

“Para nosotros es genial, es un orgullo que todos sigamos el mismo deporte y lo disfrutemos dentro de la cancha. Está muy bueno porque en algunas oportunidades, por lo menos dos de nosotros, podemos practicar juntos en el club. La verdad es que la pasamos muy bien y eso es lo importante”, cuenta Emmanuel desde su casa, sobre el significado que tiene para los tres hermanos compartir la misma camiseta.

Al igual que Martín y Lautaro, no ve la hora de que termine la pandemia de coronavirus y puedan volver a los entrenamientos y a esos días “convulsionados” de partidos en Liga Mendocina. La gran noticia es que cuando se habilite la actividad, podrán disfrutar del Predio Social y Deportivo, la nueva casa de Fundación.

Emmanuel es un jugador polifuncional y se desempeña en Sexta.

Hace un tiempo la familia tuvo que decidir y tomaron la determinación de buscar nuevos caminos futbolísticos para los tres. Y así lo explica Martín: “Fue así, en su momento decidimos cambiar de aire y jugar en Fadep. Estar en el club significa enfrentar nuevos desafíos. Y no nos equivocamos, nos gusta mucho la institución y nos sentimos muy cómodos porque se trabaja de la mejor manera”.

Lautaro es el menor de los futbolistas y tiene la misión de comentar cómo es un fin de semana de competencia oficial en los Olivares. “Uffff… En un día de partidos nuestra casa es un alboroto total, porque jugamos en lugares y horarios distintos. Es complicado porque mi viejo, que nos sigue a todas partes, trata de vernos a los tres”. Y agrega un detalle para nada menor: “Sí o sí debemos preparar todo el día anterior, sino se hace difícil”.

Lautaro es el más chico y en Novena juega como mediocampista.

Después de cada partido llega la hora de analizar la tarea de cada uno, siempre aceptando las opiniones con absoluto respeto. “Entre nosotros siembre hablamos de fútbol, es una familia muy apasionada por el deporte. Nos corregimos algunas cosas. Cuando uno puede ver a los otros al final conversamos sobre el juego y de las cosas que hicimos mal”, afirma Emanuel.

Cada uno hace su camino. Cada uno con sus defectos y virtudes, en distintas divisiones. Pero con un mismo sueño. El que repiten los tres al unísono: “El sueño de los tres es debutar en Primera División. Si podemos, queremos vivir del fútbol. Es lo que más nos gusta y apasiona, ojalá podamos lograrlo”.